En Buin, los ensayos in situ evalúan las propiedades del subsuelo directamente en terreno, sin extraer muestras que alteren su estado natural. Esta metodología es clave en la zona por la presencia de suelos finos y depósitos fluviales del río Maipo, donde la compactación y la capacidad portante varían significativamente. La verificación de la densidad de campo (cono de arena) según la norma NCh 1516 Of. 2009 permite controlar la compactación en rellenos controlados, asegurando que las capas superficiales cumplan con lo exigido en el diseño geotécnico.
Estos trabajos son imprescindibles en la construcción de viviendas, pavimentaciones y obras de urbanización, donde la estabilidad del suelo determina la vida útil de las estructuras. Los ensayos se integran con sondeos y calicatas para correlacionar resultados y reducir incertidumbres en el modelo geotécnico. Un control de compactación deficiente suele derivar en asentamientos diferenciales, por lo que la supervisión mediante densidad de campo (cono de arena) resulta obligatoria antes de recibir fundaciones o losas, conforme a los criterios de la normativa chilena vigente.